Peeling

Es un procedimiento que consiste en aplicar diferentes sustancias químicas sobre la piel, tiene como objetivo exfoliar las capas externas de la epidermis, produciendo la renovación y sustitución de las otras capas de mejor calidad, para que se tenga un mejor aspecto del cutis, el cual ha sido dañada por el sol, por la edad o por otros factores.

Existen 3 tipos de piel según la profundidad de su efecto:

Peeling superficial: Cierra los poros, suaviza arrugas finas y cicatrices originadas por acné, aportando uniformidad al tono de la piel dándole un aspecto más saludable, ya que ayuda a controlar el acné, la foliculitis y las secreciones sebáseas, preparando a la piel para recibir cualquier tipo de tratamiento dermatológico.

Peeling Medio: Es utilizado en caso de envejecimiento solar o tóxico, al igual que el superficial actúa sobre las arrugas finas y medias controlando las manchas producidas por el sol. Es un paso previo a tratamientos como microdermoabrasión, lifting o rellenos.

Peeling Profundo: A diferencia de los otros, este actúa y consigue resultados espectaculares, atacando las arrugas superficiales, medias y profundas, eilimando queratosis y manchas solares, además produce la retracción de la piel, lo que da como resultado mejorar los problemas de flacidez. Algunas de los efectos del peeling es enrojecimiento de la piel, inflamación y costras.

Depende que tipo de peeling es el tiempo que se tomará en realizar otro para mantenerse, si es sólo para aportar luminosidad al rostro serán entre 4 y 8 sesiones semanales o quincenales, si es sólo mantenimiento serán entre 4 y 6 semanas y si es un tratamiento muy profundo no suele repetirse en años.

Este procedimiento aunque es muy común, debe de tener consideraciones importantes a tomar antes y después de realizarse, se debe de tener un cuidado extremo de higiene, no exponerse al sol y seguir las recomendaciones al pie de la letra de su respaldo médico.